


Yo nací con una severa parálisis cerebral que afecta mis movimientos y mi manera de hablar. A pesar de esto, logré estudiar en un país Latinoamericano donde no habían las mínimas condiciones para que un discapacitado se desarrollara e hiciera una vida lo más "normal" posible. Sin embargo me gradué de Ingeniero Industrial. A continuación les comparto mi historia completa
Yo creo que vine a éste mundo con una severa discapacidad que limita mucho mi movilidad y me hace totalmente dependiente, por un firme propósito de Dios, el cual puede ser que cada persona que me conozca o lea mi historia pueda comprender que a pesar de las adversidades de la vida, que algunas puertas a veces se cierran y aunque en el trayecto hacia nuestro deseo tengamos algunas caídas muy fuertes, siempre en la misericordia de Dios y en nuestro corazón, encontraremos la fuerza necesaria para levantarnos y seguir luchando por alcanzar una vida mejor, siempre teniendo en cuenta que todo debemos hacerlo con el corazón.
Primero quiero agradecer a Dios por su infinita misericordia siempre dándome la fuerza que necesito para seguir luchando en la vida y por permitirme contar mi historia de luchas y retos en la vida.
También quiero agradecer a mi amada madre Aura por siempre estar conmigo, haciendo lo posible por verme feliz y hacer todo para que yo lograra superarme en la vida a pesar de mi severa discapacidad.
Agradecerle también a mi querida abuela Mamá Lubina que ya está en el cielo, pero en vida siempre estuvo conmigo los primeros años de mi vida cuidándome para que mi mamá pudiera trabajar. Siempre decía delante de quien fuera que yo era su nieto más consentido.
Y agradecerle a mi hermana Gabriela, cuñado Mateo y su familia, a mi padre, toda mi familia materna y paterna, todos mis profesores. personas mencionadas en esta historia, todos mis amigos de la residencia, colegio y universidad, conocidos y no conocidos pero que en algún momento de mi vida me dieron su ayuda y apoyo.
Muchísimas gracias, que Dios les bendiga siempre y les devuelva multiplicado la ayuda y el apoyo que me han dado.
Texto dedicado a Dios y su infinita misericordia, y a toda persona que en algún momento de mi vida me dieron su ayuda y apoyo.
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Desde que nací mi vida ha sido un constante desafío y lucha, que de una forma u otra he podido superar o vencer gracias la fuerza que Dios me da y el amor incondicional de mi amada madre, el apoyo de mi hermana, familiares y amigos.

Mi nombre es José Rafael Ramírez Ramos, mi vida empieza cuando mi amada madre Aura Ramos quedó embarazada, semanas antes de dar a luz, va al último control médico para cerciorarse de que todo estaba bien y de que podía viajar desde la ciudad de San Cristóbal donde vivía, hasta su pueblo natal Bailadores estado Mérida donde se encuentran mi abuela mamá Luvina y familiares, allí esperaron mi nacimiento un 08 de abril de 1981 a la 01:00 de la tarde, pero por mala praxia del médico pasante, nací este día a las 04:05 de la tarde, este retardo de 3 horas en el cual mi amada madre sufrió mucho, ocasionó el diagnostico de una PARÁLISIS CEREBRAL por Trabajo de Parto Prolongado afectando mi parte motora para coordinar mis movimientos, no respiré ni lloré, nací casi sin vida, reanimándome duraron media hora hasta que comencé a respirar, a pesar de ello mi madre y familia recibió mi nacimiento con mucha alegría.


Semanas después, nos fuimos para San Cristóbal y mamá Lubina se vino con nosotros para que mi amada madre pudiera trabajar, pronto comencé a tener convulsiones, de 2 a 3 o más ataques por semana, casi siempre terminaba internado por unas horas en emergencias, por un tiempo se controló con medicamentos y así fui creciendo.

Mientras crecía quería tener un hermano o hermana con quien jugar, así que cuando tenía casi 2 años y medio, nació mi hermana, crecimos jugando y a veces peleando como cualquier par de hermanos, pero sobre todo queriéndonos mucho y siempre rodeados por el amor de nuestra amada madre, mi abuela Mama Lubina y de toda mi familia, y la bendición infinita de Dios.
Cada cierto tiempo me hacían terapias, mi amada madre durante un año aproximadamente, una o dos veces al mes me llevaba al hospital San Juan de Dios en Caracas, hasta que los recursos alcanzaron y a parte por más que me hacían terapia, cada vez mi discapacidad se hacía más visible en los movimientos de mis brazos, manos y piernas, ya que no los controlo (movimientos distónicos).
A pesar de mis movimientos desordenados, alrededor de los 6 años logré empezar a gatear, podía moverme por el apartamento, me sentía un poco más libre. Ahora le preguntaba a mi mamá que cuando yo iba a poder caminar como los demás niños, esa siempre fue mi pregunta y la respuesta fue cuándo sea haga la voluntad de Dios, él sabe por qué de las cosas.

Mi experiencia como estudiante comenzó desde el preescolar donde comencé a los 7 años, en el jardín de infancia Chiquilines, allí también fui atendido por la Psicopedagoga Mercedes Orozco quien me ayudó a desarrollar diversas habilidades; teniendo el mismo coeficiente intelectual que cualquier niño de esa edad, hice dos niveles de preescolar en uno. Debido a que mi discapacidad motora que no me permitía escribir, no pude seguir estudiando en colegios regulares.

A mis 9 años, una tía encontró leyendo un libro de maternidad “La Madre y el Hijo” una explicación donde decía que un ataque convulsivo se podía detener rápidamente si le chispeaban agua en la cara al niño, mi mamá comenzó a practicarme esto y los ataques duraban cada vez menos tiempo, me daban con menos frecuencia y no tuve que volver a tomar fenobarbital para las convulsiones, gracias a Dios.
Mi mamá me compró una pasarela de aproximadamente 1 metro y medio para que pudiera estar parado y caminara sosteniéndome con los brazos. En el mundial de Italia 90 convertí un pasillo del apartamento en mi cancha de fútbol, la pasarela era mi portería, varios amigos de la residencia iban con frecuencia para jugar fútbol conmigo, mi hermanita a veces también jugaba, en algunas oportunidades eran casi 8 amigos jugando en un espacio de aproximadamente 4x1,3 metros, las paredes permanecían sucias por los balonazos y las manos de mis amigos, pero a mi amada madre solo le importaba que yo era feliz. También con los juegos del mundial me gusta apostar con mis tíos y con el dinero que gané me pude comprar un balón de fútbol.

Alrededor de los 12 años como yo podía caminar mejor, mamá Lubina se fue a cuidar otro nieto recién nacido, mi amada madre quedó sola con mi hermana y conmigo, pero por un tiempo algunas veces me llevaban para donde mi tía para estar con mi abuela Mamá Lubina, allí yo no tenía mucho espacio para caminar, así que para sentirme útil y hacer algo, me puse a lavarle los pañales a mi primo recién nacido, mi tía se dio cuenta de eso y comenzó a pagarme 1 bolívar (0,0232 dólares en aquella época) por cada pañal que yo lavara, con el tiempo me gané el dinero necesario para comprarme un Nintendo, yo podía jugar presionando unos botones con mi pierna y las flechas las presionaba con la parte posterior de mi muñeca. Los días que estaba con mi amada madre mientras mi hermana se iba se iba para la escuela, mi mamá me llevaba para su trabajo, allí había una computadora y unos chamos a veces iban a reparar la computadora, yo me sentaba a ver que hacían porque yo quería aprender, al cabo de unos meses viendo todo lo que hacían, yo quería sentarme al frente del computador y tratar de hacer cosas, un día me dijeron como prenderla y el jefe de mamá le dijo que yo podía usar la computadora si yo quería, yo comencé a trata de usarla pero era muy difícil porque no controlo mis movimientos, un día intentado controlar el ratón del computador, me puse mi mano entre mi hombro y mi mentón he intenté manipular el ratón con mi codo, así comencé a ver el mapamundi marcando cada país con el ratón manipulado con mi codo y otras veces a jugar solitario, también intenté escribir así y pude hacerlo, poco pero pude.

En esta etapa de mi vida, mamá me llevó a un colegio como de tareas dirigidas al cual no me gustaba ir por las constantes burlas de los otros niños, sin embargo, por mis ganas de aprender, aprendí a leer en 3 meses, todos los días superaba mis miedos a las burlas y mi mamá con todo su amor me llevaba en sus brazos todas las mañanas en transporte público porque no teníamos carro.
Pero como no podía escribir, no pude seguir estudiando. Yo seguía insistiendo en que quería caminar sólo, en diciembre de 1990 nos hablaron de una señora que hacía operaciones espirituales que había hecho caminar a un muchacho que estaba en silla de ruedas, y me dije a mi mismo, que si ese muchacho caminó gracias a las operaciones espirituales que realizaba la Señora, ¿por qué yo no?, entonces en enero del año siguiente nos fuimos para allá, yo siempre en cada visita le preguntaba que cuándo podré caminar y ella me decía que estábamos comenzando y que tuviera paciencia, y después de estar yendo una vez al mes, en la tercera visita la señora le dijo a mi amada madre que yo estaba a punto de darle una pequeña sorpresa, y una noche antes de cumplir mis 10 años, estábamos sentados en la cama viendo televisión y le digo a mi mamá que me iba a levantar, pero ella no me prestaba atención, mi amada madre me decía: déjeme ver televisión, y cuando menos pensaba por la gracia de Dios me paré caminando un metro hacia la pared de adelante de ella, a mi mamá casi le da un mal y mi hermana que tenía 8 años de edad, me dijo que si iba a matar a mamá que mejor no caminara, a partir de ese momento que pude comenzar a caminar fue mi máxima alegría, mi logro más grande y deseado, todos los días me iba con mi mamá o mamá Luvina, a caminar por la residencia donde vivíamos y en especial con un primo que casi todos los fines de semana venía para el apartamento para caminar una o dos horas conmigo y echarle un ojo a las muchachas de la residencia, y cuando no había nadie que me ayudara estando pendiente de que yo no me cayera, yo caminaba arrecostado a la pared en el apartamento, en varias ocasiones me caía, me rompía la cabeza, me la cocían en emergencia, pero yo al siguiente día seguía caminando, yo siempre quería estar caminando. Seguimos yendo para que continuara haciéndome las operaciones espirituales y yo seguía mejorando hasta llegar al punto en que me podía movilizar sólo, con el control de mis brazos no daba muchas expectativas.

Hice la primera comunión, caminando yo sólo sin ningún tipo de ayuda en todo al acto, gracias a Dios.
Alrededor de mis 14 años, nos conseguimos con Mercedes Orozco y comenzó a darme terapia ocupacional me enseñó matemática y lo básico para que pudiera comenzar a estudiar, pero faltaba lo más esencial, que yo pudiera escribir, intentamos con una máquina de escribir eléctrica poniendo una tablilla en la fila de letras que yo debía presionar, pero igual era muy difícil por los movimientos involuntarios que tengo, entonces en una oportunidad que Meche estaba ocupada, le dije a mi hermana que quitara la toche tablilla, que yo iba a intentar hacerlo como manejaba el ratón del computador y así lo hice y logré escribir todo lo que debía escribir. De ahí en adelante Meche me prestó la máquina de escribir para que yo practicara en mi casa y buscó una computadora para que yo practicara cuando estaba con ella en su oficina, para prepararme para ingresar en la educación regular, en 5 meses yo ya estaba listo para ingresas a un colegio. Meche (Mercedes Orozco) habló con los propietarios del colegio Integración de América la Señora Carmen de Navarrete y el Señor Armando Navarrete (que ya me conocían del jardín de infancia) para ver si yo podía estudiar en el colegio, así fue, la Señora Carmen y el Señor Armando muy receptivos y con gran cariño decidieron darme una beca para que mi mamá no tuviera que pagar mensualidad, me nivelaron en 5to grado de primaria y facilitaron una computadora para que pudiera copiar y recibir las clases como cualquier alumno. Meche también me presentó a su hermano el Dr. Diego Orozco quien me donó mi primer computador para comenzar a estudiar teniéndolo en casa y realizar las tareas del colegio y me ayudó durante todo el Bachillerato, también recibí gran apoyo de Yovanni Ruiz para aprender bien a usar el computador.
Y así comencé a estudiar, el primer día de clase me dijeron que no fuera a clases, ese día la propietaria del colegio fue salón por salón para hablarle a todos sobre mí, para que por favor no se burlaran de mi por mi forma de caminar, ni por mi forma de hablar que es un poco difícil para entender mis palabras. Empecé a estudiar con el apoyo y ayuda incondicional de toda mi familia, especialmente el de mi amada mamá, mi hermana y mis tíos que viven más cerca, hice muchos amigos en el colegio.
Al iniciar mis estudios, trabajé con el programa WordStart donde copiaba apuntes y realizaba todos los exámenes de las materias, incluyendo las ecuaciones matemáticas (algo complicado); también utilicé el programa Flow para la materia de dibujo técnico. Mas adelante trabajé bajo Windows 95 y 98 con los paquetes de Office, especialmente Excel y Word.
Todos los días a 6:30 am estábamos mi mamá y yo en la calle para ir al colegio, siempre pasaba alguien conocido que nos daba la cola o el aventó hasta el colegio, incluso a veces algunas personas que no conocíamos pero que nos veían todas las mañanas, se detenían para llevarnos al colegio.
Me ingresaron como un alumno oyente, sin embargo yo hacía todo como cualquier alumno y ha mediado del año escolar al ver mi rendimiento me ingresaron como un alumno regular, al finalizar 5to grado me otorgaron un diploma por honor al esfuerzo, al terminar el 6to grado recibí un diploma por honor al mérito por haber ocupado el segundo lugar del promedio del salón, de séptimo a noveno grado siempre quedé de primer lugar del promedio de salón, en ésta etapa gracias a Dios yo me sentía más estable para caminar, los profesores planificaban paseos a parques, uno de los profesores que más planificaba estos paseos cuando yo ponía algún pero, el me decía no hablara tanto para no ir, que yo si podía y yo me iba para los paseos, recuerdo especialmente un paseo con otro profesor a un parque a los alrededores de San Cristóbal, el autobús nos dejó en la entrada y debíamos caminar un trayecto largo para llegar al sitio que el profesor quería llegar, todos los compañeros de clases salieron corriendo para llegar al sitio y yo pues iba a mi paso, el profesor de avanzada edad no sabía si ir a mi paso por si acaso yo perdía el equilibrio o irse atrás de los demás, entonces otra profesora que fue a acompañarnos le dijo al profesor que fuera tranquilo que ella caminaba conmigo hasta el sitio, buen el profesor se fue, yo tuve que concentrarme bien para caminar sin perder el equilibrio, más o menos a la distancia de cada metro había un escalón que yo debía subir o bajar sin apoyarme porque no había nada donde yo pudiera apoyarme, la profesora con una mano llevaba su cartera y en la otra un paraguas porque estaba brisando, yo iba concentrado en no perder el equilibro para no caerme y ella hablándome de lo bonito del parque y pues yo debía responderle, cuando llegamos al sitio el profesor le pregunta que cómo nos había ido, ella dijo todo bien, veníamos conversando amenamente, yo por dentro desbordante de alegría porque logre caminar un largo trayecto con escalones y el piso húmedo sin caerme Gracias a Dios. (para que vean los hombres aunque tengamos una discapacidad si podemos hacer 3 cosas a la vez, concentrarnos, caminar y hablar).
A comienzos de noveno grado en el mes de noviembre del 2000 fuimos a la Lotería del Táchira para hacer la solicitud de que me donaran una computadora para continuar mis estudios, ya que la que tenía en esos momentos estaba que se dañaba por lo vieja, al salir de la Lotería nos llama un señor que había conocido cuando empiece a estudiar y nos habló de que por qué no solicitábamos a través del gobierno regional un viaje para Cuba, que él estaba seguro de que allá me pondrían bien y era una oportunidad para yo mejorar, hacer mi vida un poco más fácil y no tendríamos que pagar nada ya que todos los gastos los pagaba el estado. A mí no agradó mucho la idea, irme del país por hacer terapia significaba dejar mis estudios y todo, pero buen por una u otra razón empezamos a buscar los papeles para tramitar todo, después de toda una odisea hablar con gente afín al gobierno, se logró la ayuda, antes de comenzar el 4to año de bachillerato, el 22 de septiembre del 2001, yo como estaba fino (bien) caminando sólo, me caminé sin ayuda, todo el estrecho pasillo del avión hasta mi asiento, nos fuimos para Cuba, en una clínica llamada El Ciren, me dieron medicamentos y todo el día los 5 días de la semana haciendo rehabilitación, incluso después de la jornada de cada día y a pesar de que los medicamento me hacían dar más sueño de lo normal, llegábamos donde nos quedábamos, mi mamá me bañaba, cenábamos y me salía al frente de la casa para hacer estiramiento de las piernas hasta que me vencía en cansancio.
En rehabilitación me indicaban que caminara más lento y así se veía que yo como que coordinaba mucho mejor los pasos en poco tiempo de rehabilitación, pero con mis brazos no se lograba ninguna coordinación. Por lo cual los médicos comenzaron a hablar para realizarme una palidotomia izquierda, con la cual ellos estaban totalmente seguros de que en 6 meses me permitiría mejorar mi condición un 80%, había alto riesgo de morir en el quirófano o empeorar solo el habla, nunca mencionaron la posibilidad de que podía perder gran porcentaje del control que yo tenía en mis piernas y mi equilibro para caminar, por lo que yo decidí tomar ese riesgo ya que si todo salía bien como me aseguraron, y la mejoría iba a ser de un 80% que sería muchísimo tomando en cuenta las condiciones como yo estaba, que podía movilizarme y yo me desenvolvía sin mucha ayuda, y era la única manera de mi parte motora evolucionara teniendo en cuenta que el movimiento distónico que tengo no permitiría una evolución satisfactoria, entonces me llene de esperanza e ilusión y me puse en las manos de los médico sin prestar atención a las sutiles señales de Dios.
Intentaron operar el 14 de enero pero no pudieron porque a pesar de que estaba dormido, yo me movía mucho y no podían ponerme una especie de casco que es el que realiza la búsqueda junto con el software del computador, del sitio exacto donde debía hacerse la lesión para eliminar el movimiento distónico, una vez en la habitación de recuperación, los médicos me dicen que no habían podido operar, por la razón mencionada pero que ellos querían intentar otra vez.

Reprogramaron la operación para el 20 de enero del 2002, supuestamente todo había salido bien, pero en realidad la operación fue traumática ya que antes de hacer la lección cerebral me despertaron para ver mis movimientos, médicos y enfermeras estaban a mi alrededor, pero justo antes de hacer la lección todos se fueron a ver el monitor y cuando se produjo la lección cerebral se me movió la cadera hacia el borde de la angosta camilla similar a la que ven en la foto, pero sin forro, puro metal pelao, la sensación de vacío y que me caía fue demasiado grande, yo hice un movimiento para enderezar mi cadera y evitar caer de la angosta camilla y todo se estremeció, hasta el monitor que tenían conectado a mi cerebro, todos médicos y enfermeras ahí si todo el mundo en sala se pararon alrededor de la angosta camilla. Los médicos decían que debíamos esperar unos 6 meses para que el cerebro se desinflamara y comenzar a ver la evolución. La operación quedó mal hecha, quedando desplazada y lesionando partes del cerebro que no debían ser tocadas (me enteré años más tarde), afectando mi evolución, fue muy perjudicial para mis habilidades motoras y el habla, y con el tiempo causándome agudos dolores en mi cadera derecha y parte de la pierna cada vez que subo y bajo escaleras. A medida que pasaba el tiempo se me hacía más difícil tener equilibrio. Meses después ya no pude volver a caminar sin ayuda.
El 30 de febrero del 2002 nos vinimos para Venezuela, para subirme al avión, el personal tuvo que llevarme alzado porque el estrés del ruido y de yo intentar hacer las cosas por mí mismo me incrementaba el desorden de mis movimientos y se me doblaban los tobillos, cosa que nunca me había pasado. Lamentablemente a pesar de que continué tomando los medicamento y haciendo la rehabilitación en mi casa, cada día me iba sintiendo con más dificultad para caminar menos equilibrio y cada vez menos control sobre el brazo y la pierna derecha, esto pues me hizo decaer mucho el ánimo, esto fue una caída muy dura en mi vida.
Para movilizarme era cada vez más difícil, mi amada madre y yo tuvimos que volver a aprender, como ella me debía sostener para poder caminar y fue muy arrecho. Como mi mamá trabajaba en una ortopedia, comencé a ver si tenían algo para que el tobillo derecho no se me doblara tanto y vimos que, con una tobillera bien apretada, me servía. A pesar de estar con mis capacidades físicas tan mal, hablamos con la propietaria del colegio Señora Carmen para ver si era posible que yo no perdiera el año escolar, ella habló con el Director y me dieron la oportunidad gracias a Dios de que siguiera estudiando y así no perdiera el 4to año de bachillerato gracias a Dios, me recomendaron que hablara con cada profesor si me podía pasar un resumen de la materia para yo ponerme al día con cada materia, todos me dijeron que si, empecé a fines de marzo y a pocos días todos los profesores me dieron el respectivo resumen, menos uno, me faltaba el resumen de una materia y como 2 semanas después le pregunte al profesor si ya tenía el resumen para yo poder ponerme al día, su respuesta fue que no, porque yo no iba a poder con su materia, yo no le dije más nada, presté un cuaderno para sacarle copia de lo que ya habían visto mis compañeros en esa materia, estudie, comencé a salir muy bien en todas las materias especialmente la del profesor y aprobé el año con 18,45 puntos y quedé de primer lugar del salón. También empecé a ir para donde la Señora que hacía operaciones espirituales que hizo que yo caminara a los 10 años, pero ya ella nos dijo al cabo de unas semanas que ella ya no podía hacer mucho, los médicos cubanos habían dañaron lo que ya estaba reparado y aún más.

Continué estudiando 5to año de bachillerato y haciendo diligencias con mi mamá, la psicopedagogo Gigi Navarrete y la profesora Aura Salas para hacer la prueba de aptitud académica y realizando los contactos en la Unidad de Admisión de la UNET una de las mejores universidades de la región y yo quería estudiar aquí, allí conocimos a la profesora Norma Osorio y el profesor Freddy Delgado quienes nos recibieron con gran receptividad y abriéndome las puertas para poder ingresar en la UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DEL TÁCHIRA y comenzar estudios en la carrera de INGENIERÍA en INFORMÁTICA; por eso solicitamos a la Lotería del Táchira la donación de un equipo de computación portátil para poder estudiar en la universidad. Al finalizar 5to año de bachillerato quedé de segundo lugar de mi clase.
De aquí en adelante se comenzó a preparar todo para que yo presentara el examen de admisión de la UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DEL TÁCHIRA (UNET) en el cual quedé en la posición 217 de 900, la cual me dio la oportunidad de ingresar al curso propedéutico, sin embargo, me dieron la opción de que llevara una carta a las autoridades universitarias para que me dieran el ingreso a la universidad, pero yo no quise, yo quería ingresar por mérito propio, y así lo hice. En el curso conocí muchas personas, el personal de la UNET, que estaban en el propedéutico, recibí todo el apoyo posible de ellos, los profesores del propedéutico me facilitaban las clases por escrito para que yo no tuviera que pedir cuadernos prestados, porque yo no podía copiar las clases al ritmo de todos, conocí a 2 compañeras que siempre me ayudaban en todo, siempre estaban pendiente de mí.
Con las calificaciones que obtuve en el curso ya tenía un cupo casi asegurado, pero para estar bien seguro, presente nuevamente el examen de admisión y quedé en el puesto 26 de un total de 712 estudiantes que presentamos por la carrera, ingresé a la Universidad en septiembre del 2004, gracias a Dios, por mérito propio.
En el primer semestre me fue bien, conocí mucha gente, hice muy buenos amigos, los profesores me apoyaron; claro todo no es color de rosa, hubo dos materias que me costó mucho para pasarlas que eran específicas de la carrera, Ingeniería Informática.
Presentando exámenes como todo lo hago con mi codo, yo me demoraba mucho más tiempo que los demás, por lo cual casi todos los exámenes los presentaba en la Unidad de admisión donde siempre me dieron todo el apoyo desde el primer día que fui a la UNET.
El Rotary International Distrito 4380, me otorgó en el 2004, el Prestigio Rotario por "Impresionante ejemplo de lo que significa el tesón para no dejarse abatir por las adversidades de la vida”.
En este primer semestre yo con mi mamá nos íbamos en ruta como le llamamos en la UNET al autobús que nos transporta, a todos nos dejaba en la entrada de la universidad y de allí me iba caminando con mi mamá hasta el edificio B, que está a unos 300 metros, puede no sonar mucho pero en mi condición se hace mucho más largo, yo llegaba al salón botando la última gota de sudor, con la franela completamente mojada, mi mamá se esforzaba por secarme el sudor, pero eso era realmente imposible ya que cada vez transpiraba más. Así transcurrió todo el semestre. Mi amada madre me dejaba y se iba a trabajar. Para irme a casa, un amigo de mi hermana, después amigo de la casa, “Carlos” que no tenía trabajo en ese momento, me buscaba y me llevaba en taxi.
A partir del segundo semestre mis compañeros de clase me comenzaron ayudar mucho a movilizarme de un lugar a otro, cuando no podían ayudarme, iba Carlos, también hablamos con el Ing. Encargado del transporte universitario para que por favor si podían acercarnos hasta el edificio donde yo tendría clases cada vez que yo llegara a la UNET y a partir de ese momento me empezaron a ayudar los choferes de las rutas, me dejaban lo más cerca posible a donde yo tenía clases, ya no teníamos que caminar media universidad al llegar, comencé a tener clases en todos los edificios y debía subir escaleras, gracias a Dios siempre que llegaba con mi amada madre, casi siempre un compañero nos ayudaba y así mi mamá no tenía que hacer tanta fuerza, en algunas oportunidades el Rector de la universidad Profesor Sánchez Frank nos vio llegar a un edificio y él nos ayudaba a subir las escaleras, en mi jornada diaria con ayuda de compañeros debía subir y bajar escaleras e ir de un edificio a otro dependiendo de donde tenía clases, esto de subir y bajar escaleras afectaba mi cadera derecha y pierna pero a veces debemos hacer algún sacrificio para lograr alcanzar una meta. Ya en este punto conocía mucha gente que me ayudaba siempre que lo necesitaba. Pero este semestre me fue muy mal con las materias, para mi es el peor semestre en la parte académica.
Al terminar el segundo semestre, hice intensivo en el cual me fue muy bien, ya Carlos no podía ayudarme, pero mis compañeros me dijeron que estuviera tranquilo, que ellos me ayudarían, que eran varios y que cuando alguno no pudiera, podía el otro y cada vez me conocía más gente que quería ayudarme. En el tercer semestre ya tenía altos panas que me ayudaron mucho, hice dos amigos y una amiga que me ayudaron mucho, ella y uno de ellos a partir de este semestre estuvieron muy pendientes de mí y me ayudaron mucho hasta que me gradué.
En este semestre comencé a pensar en cambiarme de carrera porque se me hacía muy difícil las materias de Ing. informática, terminé el semestre, pasé casi todas las materias con buena nota menos la materia de la carrera.
En todos los semestres en la Unidad de Admisión han colaborado mucho conmigo, siempre me sacan las copias de los apuntes de las clases y cuando necesito trasladarme de un lugar a otro ellos también me ayudan mucho, yo siempre cuento con ellos, cuando yo salía de clases y por alguna razón no había un compañero que me ayudara a ir hacia otro edificio o ya para tomar un taxi e irme a la casa, entonces alguna compañera me hacia el favor de meterme su mano en mis bolsillos del pantalón para sacar mi celular y llamar a Dario técnico de la Unidad de Admisión, para que por favor me buscara en el salón de clases. En el departamento de Bienestar Estudiantil me dieron una beca para cubrir gastos de taxis.
Comencé el cuarto semestre y vi que no entendía nada de la materia de la carrera, entonces me decidí cambiarme de carrera, como lo había comenzado a pensar en el tercer semestre, ya que las materias propias de Informática me costaban mucho, las pasaba justo en la raya y yo pienso que así no es como realmente se aprende; en el 4to semestre empecé a tramitar el cambio, el cual me dieron a finales de ese mismo semestre. En este semestre me fue bien en todas las materias excepto en las de la carrera.
Después del semestre hice intensivo y me fue bien. El siguiente semestre ya en Ingeniería Industrial me fue muy bien, una locura por ver tantas materias, de un edificio a otro, cursé 9 materias (materias que eran desde primer al cuarto semestre), ahí me nivelé un poco después de quedar tan regado al cambiarme de carrera.
Al siguiente semestre vi materias del tercero al sexto semestre, me fue bien, conjuntamente hice cursos de Autocad para desempeñarme mejor en materias de diseño. Dios siempre estaba conmigo, un día que salía como a las 5pm y tenía curso de Autocad a las 6pm en otro edificio, como a esa hora ya eran pocos los amigos que estaban en la UNET, yo hablé con unos amigos para que me ayudaran a ir de los laboratorios de química donde salía de clases al otro edificio donde tenía el curso y así quedamos, ese día a mí se pasó recordarles y a ellos con todos los trabajos y exámenes se les olvidó buscarme, terminé la clase y no llegaban, el profesor me ayudó a guardar mi laptop y me ayudó a salir del laboratorio, me preguntó si alguien iría a buscarme y le dije que si, que yo esperaría ahí apoyado en la pared, esperé un rato y nada, agarré como pude el bolso donde llevaba la laptop y arrecostado a la pared me fui al pasillo que había más tránsito de estudiantes, antes de llegar, un chamo sin conocernos se me acercó para ayudarme, le dije que tenía curso en el otro edificio, agarró todo y me llevo, al llegar no había luz en ese edificio, llamó un taxi, me ayudó hasta que me subió al taxi. Esto es una demostración de que Dios no me desampara y por su infinita misericordia personas sin conocerme siempre aparecen para ayudarme. Al siguiente día mis amigos con los que yo había hablado para que me buscaran, muy apenados disculpándose, y buen yo les dije que tranquilos, que yo entendía, yo estaba igual con muchas cosas en la cabeza con trabajos y exámenes, y se me había olvidado recordarles.
Algunas veces por ver tantas materias no me daba tiempo de ir a mi casa para almorzar, entonces una compañera de clases buscaba mi almuerzo en el comedor de la UNET y me lo llevaba hasta la Unidad de Admisión, allí me daban el almuerzo (yo nunca he podido agarrar los cubiertos y comer), Nancy o Belkys (Belkys mayormente) que ambas trabajaban aquí, me daban el almuerzo mientras mi amada madre llegaba del trabajo para ayudarme en mis otras necesidades y salir a clase de nuevo. Y así fui avanzando semestre a semestre con el apoyo siempre de amigos, compañeros, profesores, personal de toda mi UNET, en especial la Unidad de Admisión, los departamentos de ingeniería Industrial y Bienestar Estudiantil y Control de Estudios, gracias a Dios.
Algunas veces me hicieron reportajes en la prensa regional

La UNET se convirtió en mi segundo hogar, hice el acto de confirmación de la Iglesia Católica en la UNET, mi padrino fue Dario de la Unidad de Admisión.
A lo largo de los años usé una tobillera para que mi tobillo derecho no se me doblara, pero como debía tenerla bien apretada para que me mantuviera el tobillo lo más recto posible, cada día por lo apretada que debía tenerla, me estaba afectando los nervios de mi pie, sentía muchos calambres. En el mercado ortopédico no conseguía algo que me mantuviera el tobillo derecho y a su vez que fuese fácil de poner y quitar en casi cualquier tipo de zapatos, por lo cual yo hice un diseño de férula de acuerdo con lo que yo requería y me la hicieron en la ortopedia donde mi amada madre trabajaba, con esto estuve un poco más cómodo.
Así llegué al noveno y último semestre, tuvimos la presentación de padrinos de la promoción 58 de Ingenieros Industriales, algunos compañeros me pidieron que escribiera algunas palabras. Y ésta fueron mis palabras:

“Bueno para estar aquí a pocos meses de recibir el título de Ingeniero Industrial, no ha sido nada fácil, es casi como una travesía en la que he vivido muchas cosas entre tristezas, desilusiones, muchos trasnochos, algunas veces ganas de claudicar, pero sobre todo muchas y grandes alegrías que me alientan a seguir, porque con esas alegrías me doy cuenta que todo vale la pena vivirlo cuando se le pone corazón y todo es una enseñanza que me ha permitido formarme profesionalmente y para ser mejor persona. También he hecho muchos amigos, y varios son casi como hermanos, con los cuales siempre he contado cada vez que necesito y me han ayudado a lograr estar aquí a un paso de llegar a una meta, un logro, y por eso un pedacito de mi logro es de cada uno de ustedes y de todas las personas que siempre me han apoyado y ayudado.
Por eso le doy gracias a Dios por darme la oportunidad de llegar a donde he llegado, gracias al apoyo y ayuda incondicional principalmente de mi madre Aura y mi hermana Gabriela a quienes quiero muchísimo, Mateo y mi familia, y también gracias a mis amigos y compañeros (incluyendo de otras carreras) que siempre me han dado una mano de ayuda cuando lo he necesitado y siempre me han tratado igual que cualquier pana, ya que si no fuese por la ayuda que me dan, sería mucho más difícil mi estadía en nuestra Universidad la UNET, y no solo me ayudan en la universidad, también me ayudan para ir a beber y echar broma……
También quiero agradecerles a mis padrinos de mi Promoción 58 de Ingeniería Industrial, a quienes aprecio mucho porque cada uno de ellos me han tendido su mano de una manera u otra, y muy especialmente a mi Profe madrina Jusbeth, que en una oportunidad me dijo unas palabras por correo que ella sin saber, me subieron el aliento cuando más lo necesitaba.
Y no puedo dejar de agradecerle al personal de la Unidad de Admisión que me han dado todo su apoyo para cualquier cosa que he necesitado durante los 5 años que llevo dentro de la UNET y bueno son especiales para mí, al personal del Departamento de Ingeniería Industrial quienes ha colaborado mucho conmigo y me han tenido mucha paciencia, y al personal que labora en el transporte de la UNET quienes siempre me han ayudado.
Muchas gracias a todos…. José Rafael Ramírez Ramos”
El semestre transcurrió entre clases, trabajos y los jueves de promo.

Todos los jueves nos íbamos de promo a beber y echar broma, a pasarla bien y a compartir, muchas veces llegué a mi casa pasado de tragos, entre todos mis compañeros me daban de beber, le bebida relajaba y calmaba mis movimientos involuntarios. Así terminé el semestre aprobando todas las materias y pensando un tema para mi tesis de grado, en el cual la Profesora Bianey Ruiz con gran aprecio acepto ser mi tutora. Terminé materias en marzo del 2010, el ultimo día dando un recorrido por toda mi universidad, antes de irnos a la cervezada.


De la cervezada no recuerdo mucho, solo recuerdo que cuando yo estaba llegando al sitio, una chama muy bonita cuando me vio llegar, salió corriendo hacia mí para abrazarme y felicitarme por mi logro, dicen los que la vieron abrazándome que se le aguaron los ojos y se fue.
Pasé la borrachera de la cervezada y comencé a hacer mi tesis de grado, titulada “Propuesta Para Mejorar la Enseñanza en la Educación Superior Dirigida a Estudiantes con Discapacidades Permanentes en las Carreras de Ingeniería”, haciéndola tuve que aprender a realizar búsquedas confiables por internet de fuentes bibliográficas, en este punto tuve gran apoyo y asesoramiento del personal de la biblioteca de la UNET.

La tesis la terminé en julio del 2010 y la presenté el 5 de agosto de 2010, con grandes nervios llegué porque siempre me ha costado hablar y que me entiendan bien, llegué al Departamento de Ingeniería Industrial, yo casi ni hablaba, Gloria y Erika secretarias del departamento con mi amada madre arreglaron todo y llegó un amigo para ayudar a acomodar la laptop y ayudarme a pasar las diapositivas, llegó la hora, mi tutora y 2 jurados se sentaron a escucharme. Comencé a hablar y no me detuve hasta terminar, Dios estaba ahí conmigo, expliqué cada diapositiva sincronizadamente casi sin voltear a mirar cual era la secuencia, me entendieron casi todo lo que hablé, al terminar, me felicitaron, en todos se salieron algunas lágrimas de emoción, aprobé mi tesis con 9 en escala de 1 al 9.
En el mes de noviembre de 2010 con el esfuerzo de mi familia y como regalo por la proximidad de mi graduación de Ingeniero Industrial, logré ir a una consulta médica en el Memorial Hermann Hospital de Houston, Estados Unidos, allí la Neurólogo que me vio y no me cobró la consulta, por ver todo lo que he hecho y logrado a pesar de mi severa discapacidad, me recomendó una cirugía Deep Brain Stimulator, que me permitirá mejorar en alto porcentaje mis capacidades y conseguir mi independencia personal que toda mi vida he querido y buscado. Durante la consulta varias veces le pregunte, si la operación anterior podía interferir en la mejoría que tendría con este nuevo tratamiento, ella siempre dijo que no, que, el tratamiento con el DBS, no se vería afectado por la anterior operación. Regresé a Venezuela con toda la esperanza e ilusión que podía mejorar mi condición de discapacidad para tener una mejor calidad de vida.
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Me gradué de Ingeniero Industrial el 4 de diciembre de 2010, en la Universidad Nacional Experimental del Estado Táchira (UNET), quedando en la posición 20 por calificaciones académicas de un total de 84 estudiantes graduados. Gracias a Dios recibí mi título universitario y este título no es sólo mío, también es de cada persona, cada estudiante, cada profesor y cada persona que conformaba la familia UNET mientras yo estuve aquí, y me dieron su apoyo y ayuda para movilizarme, sacar fotocopias, darme una palabra de aliento y ser mis manos durante toda la carrera universitaria, para que yo lograra llegar a este momento.
En la consulta del pasado noviembre, nos enteramos de que CITGO-PDVSA a través de su fundación en Houston, ayuda a venezolanos que necesitaban hacerse algún tratamiento médico en Houston. En enero de 2011 comenzamos a hacer todo para tramitar la ayuda, solicitamos la ayuda enviando informes donde incluso médicos buscados por PDVSA, recomendaban que la cirugía y tratamiento se realizaran en Houston debido a la complejidad de mi caso. Así duramos aproximadamente 9 meses, enviando todo papel que pedían, al final ya no sabían que más pedirme, no quisieron darme la ayuda, la razón más probable, porque amada madre o yo aparecíamos en la lista negra (oposición) del “gobierno” en Venezuela, por lo cual supongo, yo no tenía derecho a recibir algún beneficio de una empresa que es de “todos los venezolanos”. Yo nunca he sido seguidor del “gobierno”, así que decidí no seguir tratando por esta vía.
Me puse a escribir un breve resumen contando como había logrado estudiar escribiendo con mi codo, diciendo que podía mejorar mi calidad de vida con un tratamiento y si cada persona que leyera mi historia me donaba un dólar yo podría hacerme la cirugía y el tratamiento, lo monté en un Blogger y se lo pasé a una compañera de la UNET, ella conocía mucha gente, para que ella compartiera mi pequeño relato. Lo compartió y por la misericordia de Dios esto llegó al corazón de bastantes personas y me hacían donativos.
Otra amiga vio lo que yo necesitaba y de inmediato con gran cariño y deseos de ayudarme, le escribió a Beatriz Adrián periodista de un canal de mucha audiencia en ese momento en Venezuela.

Beatriz Adrián de inmediato una vez tenía mis datos, se contactó con mi amada madre para trasladarse hasta San Cristóbal en enero de 2012 para hacerme una entrevista con varios amigos para que contaran su experiencia conmigo y saldríamos en su programa de televisión Otra Visión. A mediados de enero llega Beatriz Adrián a mi casa con toda la alegría para hacer el programa, llegaron varios amigos echando bromas que ahora yo los pondría a hablar por televisión. Arrancó el programa, contando anécdotas conmigo, a todos se nos aguaron los ojos por momentos, mi hermana lloró hablando. Aquí les comparto el programa.

Se logró recaudar lo necesario para la cirugía y un tiempo de tratamiento, gracias a Beatriz Adrián y su contacto, me hicieron el cambio de bolívares a dólares con el trámite normal, sin poner muchos peros.
SBA Airlines me donó los pasajes desde San Antonio de Táchira Venezuela hasta Houston, EE. UU., en cada viaje desde la Sra. Lesly Simone en representación de la directiva, la Sra. Luisa Elena y todo personal que tenía contacto conmigo, me hacían sentir que yo era alguien muy importante para ellos.
Nos fuimos para Houston, EE. UU., familiares por parte de mi padre, que viven en Houston nos recibieron con mucho cariño y nos dieron gran apoyo recibiéndonos en sus casas, poco después nos comenzaron a llamar personas venezolanas que vivían en Houston para conocerme y darnos algún apoyo acompañarnos al hospital cada vez que debíamos ir, también hicieron contactos para que yo saliera en la televisión de Houston y más personas nos llamaron para de alguna forma apoyarme. Gracias a la misericordia de Dios mi breve historia aquí también tocó muchos corazones.

El 22 de mayo del 2012 me operaron, me despertaron durante la cirugía para insertar en mi cerebro los electrodos, en todo momento de 3 a 4 personas estaban siempre a mi alrededor, preguntándome si necesitaba algo, en un momento dije que sentía frío y de inmediato me cubrieron más con sábanas calientes. Un mes después me insertaron las baterías del DBS en mi pecho bajo el hombro izquierdo, un par de semanas más tarde encendieron las baterías e hicieron la primera calibración, en la casa donde estábamos, todas las tardes me salía a la calle con mi amada madre, yo me arrecostaba al carro e intentaba mantenerme parado sin apoyarme, así lo intenté varios días, a los pocos días logré mantener mi equilibrio y estar parado sin apoyo, intenté caminar pero las férulas me impedía el libre movimiento de mis pies, al siguiente día le dije a mamá que no me pusiera las férulas, salimos, estuve un buen rato agarrando equilibrio parado y cuando me sentí seguro empecé a caminar trastabillando pero logré caminar con mi mamá pendiente atrás de mí, para mí fue la máxima alegría, mi sonrisa no cabía en mi rostro, le dije a mamá que botara las férulas porque ya no las iba a necesitar más. Todos los días salía a caminar, un día me costaba más y otro día me costaba menos.
A la semana siguiente, salió el programa en televisión y fue una verdadera locura cuando mostraron mi número de teléfono y el de mi amada madre, yo sólo pedía un dólar por persona y comenzó muchas personas llamando para colaborar. Comenzaron a llamarme de emisoras de radio y televisoras de la ciudad para entrevistarme, yo no hablo bien pero mi hermana y cuñado me llevaba y ayudaban para que todos entendieran lo que hablaba, también me llamaron de varias escuelas y colegios para que en charla les contara como logré estudiar a pesar de mi severa discapacidad. En todas partes donde yo iba me recibían con mucha admiración y orgullo de que yo estuviera allí.
En Bailadores mis familiares también hicieron vendimias y rifas para ayudarme. En la feria de San Cristóbal mi familia y amigos hicieron diferentes actividades como vendimias, operación pote y difundir mi página. En los eventos de la feria una niña como de aproximadamente 4 añitos que cantaba me dedicó una canción y todo lo que recolectó por esa canción, me lo dio diciéndome que para que pudiera operarme y me pusiera bien. Y así muchas personas ayudándome y apoyándome y haciéndome sentir que mi vida y mi esfuerzo era muy valioso para ellos. También un señor me escribió diciéndome que el quería ayudarme, pero en ese momento no podía, que en pocos meses el montaría su propio negocio y me ayudaría, 2 o 3 meses después de escribirme, el señor me comenzó a depositar cada mes un equivalente a 4 dólares.
Me hicieron reportajes de prensa
A los días fuimos para la segunda calibración para seguir avanzando, pero después de ésta no sentía equilibrio para seguir caminando, sin embargo, yo seguía intentando, me realizaron muchas calibraciones, se realizaban en promedio 2 consultas por mes para calibrar el DBS, el objetivo de estas era buscar la combinación correcta de impulsos eléctricos para que disminuyeran al máximo la distonía en las funciones motrices y de esta manera mejorar mi movilidad.
A finales de 2012, seguíamos intentando, haciéndome calibraciones y algunas de tantas personas de buen corazón que me ayudaron, seguían en contacto con nosotros apoyándome y dándome ánimo, entre estas personas, el Sr. Efraín, gracias a la misericordia de Dios y por su generoso corazón me ofreció trabajo en su empresa en Venezuela y yo podía hacerlo a distancia, mientras hacía mi tratamiento médico, el 2 de febrero del 2013 comencé a trabajar como Ingeniero de Proyectos, mi función principal era buscar información por internet. Mi tiempo era para ir hacerme las calibraciones cada 2 semanas, intentar agarrar equilibrio y trabajar a distancia, algunas veces salíamos con algunas de las personas que conocimos en Houston para salir de la rutina.

Una de las tantas personas que conocimos al llegar a Houston, tenía una pequeña fundación a través de la cual y con la colaboración de un grupo de Zumba y de muchas personas se hizo un evento para recoger dinero para mi tratamiento ya que era muy costoso.

A finales de 2013 otra fundación en Houston conoció mi caso y comenzaron a ayudar con los gastos y para que yo estuviera más cómodo alquilaron un apartamento. Mientras tanto seguíamos buscando la calibración que me ayudara a mejorar, en una oportunidad se volvió a poner la primera calibración, pero no pasó nada, también en 2 centros especializados hice rehabilitación física, ejercicios de coordinación y terapia de piscina.

A mediados de 2014 como no se veían avances con el tratamiento, la pequeña fundación Big Little JC Association, me donó un scooter para que yo pudiera movilizarme fácilmente y que mi amada madre no tuviera que hacer tanta fuerza ayudándome. Seguimos el tratamiento intentando unos meses más.
Posteriormente a esto y después de buscar durante 3 largos años la calibración correcta, pasar por 2 médicos especialistas y agotar todo para lograr conseguir la calibración, pero lamentablemente sin lograrlo, se decidió apagar el DBS.
Los médicos no saben a ciencia cierta por qué este tratamiento no funcionó en mi caso, la doctora que me atendió desde el principio, ya al final antes de irse nos dijo que quizás fue porque en 2002 en Cuba me hicieron la palidotomía izquierda e hicieron un enorme daño en mi cerebro. Sin embargo, aunque no dio los resultados esperados en cuanto a la mejora de mi discapacidad física, si me deja grandes aprendizajes y el haber conocido gente maravillosa que me enseñó el significado del apoyo y solidaridad sincera. Sólo Dios sabrá el momento y la forma en que podré alcanzar ser un poco independiente o alcanzar un poco de comodidad en mi día a día. Pero por ahora solo me queda dar mi sincero agradecimiento a todos los que de una u otra forma me apoyaron y ayudaron.
Regresamos a Venezuela, pedí que me hicieran de nuevo las férulas en la ortopedia (nunca me cobraban), me dediqué a mi trabajo en el cual ganaba muy bien. En una oportunidad visité las instalaciones de la empresa para conocer personalmente los compañeros y saber más sobre los procesos que se realizaban, la esposa del Sr. Efrain y todos los compañeros de trabajo me expresaban su admiración y orgullo de que yo estuviera entre ellos.
Mi amada madre pensaba trabajar de nuevo, pero yo le dije que no era necesario, ella ya había trabajado bastante y a parte era peligroso ya en el pasado la habían asaltado 2 veces en la oficina, ahora yo podía trabajar, ganaba bien y podía mantener los gastos del apartamento, también gracias a Dios y a mi trabajo pude hacerle algunos arreglos al apartamento para que mi jornada diaria fuese un poco más cómoda.
A mediados del 2015, una amiga de la universidad estaba buscando alguien que pudiera realizar un corto trabajo en Autocad para la empresa donde ella trabajaba, yo me ofrecí para adquirir experiencia y en un mes hice lo que necesitaban, por un mes tuve 2 trabajos, al finalizar el corto proyecto, con la generosidad que caracteriza a la mayoría de los venezolanos y personas que me han conocido, el propio dueño de ésta empresa fue a mi casa para ofrecerme un trabajo fijo con todos los beneficios, si yo no tenía otro trabajo, pero yo agradeciéndole su noble gesto le dije que gracias a Dios yo estaba trabajando desde 2013.
Así pasaron 3 años, yo no pensaba emigrar a otro país como parte de la ola de inmigrantes que estaba teniendo lugar en Venezuela, porque a pesar de que la situación en Venezuela era cada vez más difícil, yo tenía muy buen trabajo, ganaba muy bien para vivir en Venezuela y según aumentaba la inflación, en esa misma medida me subían el sueldo. Sin embargo, en la nación todas las demás cosas se estaban deteriorando cada vez más. En la residencia estaban dejando deteriorar mucho los ascensores comenzaron a fallar muy a menudo y eso me estaba afectando mucho, porque cuando no era la electricidad que se iba, entonces era el ascensor que estaba dañado y para yo poder salir debía bajar y subir escalarlas, lo cual me afecta mucho la cadera derecha.
Por otro lado, nuestras vidas estaban en riesgo cada vez que salíamos, por lo que toda esa situación me empujó a tomar la decisión de renunciar a mi trabajo y emigrar a Canadá. Yo planeaba quedarnos un corto plazo en la casa de mi hermana, en la cual nos recibieron con gran cariño, claro aquí también debo subir y bajar escaleras todos los días, pero buen al menos tengo a mamá tranquila sin preocupaciones y no estamos expuesto a situaciones de riesgo, y era mientras yo arreglaba mis documentos para continuar trabajando en la empresa donde trabajaba desde el año 2013 pero ahora desde su sede en Canadá y así poder estabilizarme para mudarme a un pequeño apartamento y tener una vida medianamente cómoda
Pero comenzó la pandemia y se retrasó todo para continuar trabajando. Puede ser que voluntad de Dios y su propósito con mi vida quizás sean otros, antes de que yo pudiera comenzar mi trabajo normal, a lo mejor Dios queriendo que yo cumpliera con lo que había dicho hace tiempo sobre escribir mi historia de vida.
Desde hace buen tiempo, varias personas me estuvieron diciendo que, si yo escribiera mi historia, esta podía ser de gran ayuda e inspiración para muchas personas más.
Mientras esperaba para comenzar a trabajar, yo conversaba en la red con algunas personas y algún CEO que me escriban, y algunos CEO en cortas pero muy concisas conversaciones me permitieron comprender que mi historia podía ser más valiosa de lo que pudiera imaginar para ayudar a las personas, que yo debía tener una misión más grande a los ojos de Dios, contando mi experiencia de vida en este tiempo libre antes de comenzar mi trabajo.
Yo siempre había pensado escribir un libro con este texto que llevo varios años redactando, pero quizás en libro no llegaría a la cantidad de personas que puede llegar por esta vía, como creo que puede ser la voluntad de Dios. Así que aquí estoy tratando de inspirar tu mundo, escribiendo mis luchas y retos de vida con el codo.
Ya mientras mi amiga Marianna me ayudaba a traducir este texto para publicarlo en inglés, comencé de nuevo a trabajar, ahora como contratista desde la sede en Canadá, gracias a la misericordia de Dios y el gran apoyo del Sr. Efrain.
Después de más de 10 años ayudándome económicamente, desde que me conoció a través del programa de TV, por circunstancias económicas ya no cuento con su apoyo, pero siempre estaré agradecido por la ayuda que me brindó. Le bendigo por el tiempo en que me acompañó en este camino y le deseo lo mejor en todo lo que haga.
En el siguiente enlace, puede ver mi documento de identidad y actas de mi Universidad, la UNET
https://1drv.ms/b/s!AsbYJEn3BAEgp3gHwzS_l8XPttgZ
Muchas gracia, que Dios le bendiga siempre.
José Rafael Ramírez Ramos
C.I.: 15.695.527
Ingeniero Industrial
HaSehm Dios Todopoderoso, permíteme ver tu gloria, permíteme ver tu misericordia y permíteme ver tu bondad.

Proverbios 11:25: "El alma generosa será prosperada; Y el que saciare, él también será saciado."
Deuteronomio 15:10-11: "No le darás de mala gana; pues por ello te bendecirá HaShem tu Dios en todos tus trabajos, y en todo lo que emprendas. Porque no faltarán menesterosos en medio de la tierra; por eso yo te mando, diciendo: Abrirás tu mano a tu hermano, al pobre y al menesteroso en tu tierra."
La Bendición que Transforma: Cuando Compartes, Recibes
"Hashem está cerca de los corazones rotos y salva a los de espíritu abatido."
— Salmos 34:18
Todos anhelamos una bendición en nuestra vida, un rayo de luz que ilumine nuestro camino, una respuesta del cielo que nos ayude a seguir adelante. Pero las bendiciones más poderosas no son aquellas que provienen de la riqueza o el poder, sino las que nacen de corazones humildes, de almas que han enfrentado desafíos y han elegido la fe en lugar del miedo, el amor en lugar del rencor.
Nuestros sabios enseñan:
"Aquellos que son insultados y no responden, que escuchan su humillación y no replican con enojo, sino que siguen adelante con amor... sobre ellos está escrito: ‘Los que aman a Hashem brillarán como el sol en su esplendor’.”
— Talmud, Shabat 88b
Hoy quiero compartir contigo una bendición especial. Compartiendo mi página con la mayor cantidad de personas, te bendeciré en el nombre y por los méritos del Mesías enviado para salvar nuestras almas y darnos vida eterna; y por la gracia y misericordia de Hashem, mi Señor y mi Dios Todopoderoso, Creador de todo. Amén.
Pero recuerda: para recibir una bendición, primero debemos preparar nuestro corazón. Si vacías tu "yo" y preparas tus vasijas vacías, la bendición bajará del cielo y las llenará. Sí, esa bendición te acercará más a Hashem, mi Señor y mi Dios Todopoderoso. Será la bendición más poderosa que hayas recibido.
Así como el profeta Eliseo pidió vasijas vacías para que el aceite siguiera fluyendo sin límite (2 Reyes 4:1-7), así también en la vida: cuando vacías tu corazón con amor y generosidad, abres el camino para que las bendiciones lleguen a tu vida.
Cada acto de bondad regresa multiplicado. Cuando das, recibes. Cuando compartes luz, la luz vuelve a ti con aún más fuerza.
A lo largo de los últimos años, debido a las operaciones que me han realizado en el cerebro, he experimentado un notable deterioro en mi habla y en las pocas habilidades que tenía con mi codo para realizar tareas en el computador.